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ARTÍCULOS INFORMATIVOS

 

DE CARÁCTER GENERAL

ORGANIZACIÓN Y DISCIPLINA

 

      Ninguna institución o grupo social, y menos el hogar y la escuela, pueden lograr sus fines o progresar sin organización y disciplina. Todos los grupos humanos y culturas han tenido que luchar permanentemente por la búsqueda de formas adecuadas de organizarse y conducirse para avanzar y permanecer.  Esencialmente de esto ha dependido el triunfo o fracaso de los pueblos a través de la historia.

 

      Usted puede procurarles todos los conocimientos y todos los recursos a sus hijos o a sus alumnos, pero si no los enseña a organizarse, a disciplinarse, a conducirse, vivirán desorientados y no sabrán qué hacer con los conocimientos y recursos; es más, ni siquiera sabrán cuidar y conservar los recursos proporcionados.

 

      La teoría puede adquirirla el estudiante por sí mismo, mas el conocimiento que da frutos, el verdadero saber, el saber utilizar el conocimiento, requiere de reflexión, de razonamiento, de planificación, de métodos y técnicas efectivas, de trabajo organizado y ejecutado con inteligencia.   Quien se preocupa por brindar este tipo de educación, tiene primero que preocuparse por enseñar al aprendiz a conducirse, a organizarse y auto-disciplinarse, y el estudiante no puede aprender a hacer esto si no está convencido de que es necesario, de que le da buenos resultados y le garantiza el bienestar y el éxito.  Por lo tanto, convencer al alumno de la necesidad de organización y disciplina es labor esencial de todo educador: debemos comprobar, demostrar y ejemplificar con nuestra conducta esa necesidad.

 

      Más que enseñar teoría, debemos enseñar al estudiante a buscarla, a organizarla, a usarla provechosamente, o sea, a organizarse, a disciplinarse y a conducirse de manera adecuada. Nuestro trabajo en la escuela no logrará los resultados deseados, es decir, no  habrá verdadera educación, si no enseñamos a los estudiantes principios básicos de conducta y disciplina.  No se puede enseñar en un salón donde hay desorden, donde cada quien hace lo que quiere, donde varios hablan a la vez, donde los alumnos se levantan sin pedir permiso.

 

      Muchas veces disciplinarse implica convertir en costumbre o rutina ciertas conductas o actitudes relacionadas con otros valores como la responsabilidad, el respeto, la tolerancia, etc.  Son parte de nuestra disciplina, por ejemplo, las siguientes rutinas: planificar siempre nuestro trabajo, cumplir con nuestros deberes, ser puntuales, saber escuchar a los demás, pedir permiso, dar las gracias, saludar con respeto, actuar siempre con rectitud y justicia.

 

      En toda escuela, las disposiciones disciplinarias y la aplicación de sanciones deben cumplirlas todos los docentes, aun cuando no estén convencidos de que cada una de ellas, por insignificante que parezca, es esencial para el buen funcionamiento de la institución y para la formación integral del alumno.  No se puede lograr disciplina si unos docentes cumplen con sus funciones y otros no, si unos docentes están comprometidos con la educación y otros no. Si esta labor educativa no se ejecuta en equipo y con los mismos lineamientos, quienes cumplen con lo acordado, confrontarán dificultades y serán rechazados por los alumnos; quienes no cumplen, serán cómplices de las faltas cometidas por los estudiantes, causarán perjuicio en su formación, y serán motivo de burla y de baja valoración de parte de los alumnos, aunque éstos no se lo manifiesten directamente.

 

René De León G.

2006

NUESTROS PEQUEÑOS PERO VALIOSOS RECURSOS FLUVIALES

 

El pueblo de Pocrí de Los Santos se encuentra ubicado en un terreno un poco alto y a su alrededor corren varias quebradas pequeñas.  La población está entre las vertientes de dos ríos que se encuentran a notable distancia: al noroeste, el Río Pocrí, que desemboca al norte en la Boca Pocrí o Puerto Pocrí; al sureste, el Río Purio, límite de los distritos de Pocrí y Pedasí, río con un poco más de caudal, el cual desemboca en Boca Purio.

 

Algunas quebradas corren hacia la vertiente del Río Pocrí; otras, hacia la vertiente del Río Purio; y dos quebradas notables, Las Lajitas y Las Piedras, corren buen tramo por la región este para juntarse en la Quebrada del Mamey y desembocar en el estero de La Albina.

 

Cuando vamos hacia Pocrí, un poco antes de llegar al pueblo nos encontramos con el Río Pocrí, producto de varios ramales fluviales procedentes del oeste de la población, de lugares tan remotos como Juárez y El Cañafístulo.  De especial encanto es el ramal denominado Quebrada La Garita, que nace en un lugar del camino hacia Paritilla y se une a los afluentes principales del Río Pocrí antes del puente.

 

Al sur y al oeste del pueblo, corre la Quebrada Las Damas, la cual irá tomando otros nombres hasta llegar a la Represa El Capurí: Quebrada La Resbalosa, Las Clavellinas, El Capurí.  También las aguas que siguen de la Represa El Capurí se unirán más al norte con la vertiente principal del Río Pocrí.

 

Del norte del pueblo descienden varias quebradas pequeñas que irán buscando su curso hacia Quebrada La Yeguada y hacia el Río Pocrí.  La Quebrada La Yeguada nace al este del pueblo, sigue su ruta hacia el noreste, atraviesa el camino hacia La Concepción, continúa al norte, cruza el camino del Puerto Pocrí y va penetrando por los manglares y albinas para finalmente unirse al Río Pocrí, el cual culmina en la muy conocida Boca Pocrí, donde también desemboca otro río procedente de la región oriental de Paraíso y Nuevo Ocú, y que corre muy cerca de la costa y entre manglares.

 

Al sureste y al este del pueblo de Pocrí hay otras preciadas fuentes fluviales: Quebrada Las Gómez, Las Vergaras y Las Lajitas llevan sus aguas a la Represa Lencho Cuervo.  De esta represa continúa la Quebrada Las Lajitas hasta unirse muy al este con la Quebrada Las Piedras, la cual ya ha recorrido un gran sector desde su nacimiento en un lugar cercano al camino de Aranda, en La Víbora, hasta la Quebrada El Mamey donde, como ya hemos dicho, se une con Las Lajitas; ya juntas, conducen sus aguas al mar en la famosa Albina de Aranda, lugar ubicado entre la playa Ojo de Agua y la Boca Purio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                             Represa Lencho Cuervo

 

Más al sureste, muchas otras quebradas se dirigen hacia la vertiente del Río Purio.  Entre estas, son famosas por su relación de antaño con algunos caseríos del pueblo, ya desaparecidos, las quebradas de La Víbora y El Tempisque.

 

 

René De León G.

Panamá, 30 de julio de 2013

EL ACORDEÓN EN PANAMÁ

 

El acordeón estuvo rondando la escena musical en Panamá desde antes del nacimiento de la República hasta los días de la Segunda Guerra Mundial. Pero durante toda esa época, la mejorana y los violines mantuvieron su dominio en la interpretación de la música típica panameña.

 

Hasta poco antes de 1950, en nuestro país la música típica popular se ejecutaba con violines y mejorana (o mejoranera), un folclórico instrumento de cuerdas emparentado con la guitarra. Sin embargo, para esta época, un músico innovador proveniente de Macaracas, cambió esa tónica. Ese músico fue Rogelio “Gelo” Córdoba, intérprete y compositor que introdujo el acordeón en la ejecución de las piezas tradicionales hasta convertirlo en el instrumento protagonista dentro de la música típica.

 

El sociólogo Milciades Pinzón sostiene que a finales de la década de 1940 e inicios de la de1950, el acordeón salta al ruedo en los brazos de Rogelio "Gelo" Córdoba, con la selección "La Loma Azul".  Gelo Córdoba, quien tocó primeramente el violín, nació en El Paradero, pueblo cercano al Mogollón de Macaracas, provincia de Los Santos, el 15 de Marzo de 1916; y murió en la Ciudad de Panamá, el 15 de febrero de 1959. Marca un hito en nuestra música la composición “El Mogollón”, cumbia cerrada creada por Sacramento Córdoba hace más de medio siglo y que popularizó su sobrino "Gelo" Córdoba.

 

Entre los acordeonistas de esa época inicial y entre los pioneros de la música típica popular de acordeón(algunos no fueron acordeonistas), hay que mencionar también a Ceberito Batista, Claudio Castillo, Victorino “Nano” Córdoba, Artemio Córdoba, Máximo Escudero y el famoso José Vergara.

 

Para fines de los años 60 y durante los años 70 vino una fuerte generación de excelentes ejecutantes del acordeón, entre los que se pueden mencionar a Alberto Solís, Rubén Darío Solís, Adonio Sandoval, Pitín Tello, Roberto "Papi" Brandao, Uruguay Nelson, Domingo Díaz, Roberto "Fito" Espino, Herminio Guerra, Rubén Darío Martínez, Arístides Burgos, Dagoberto "Yin" Carrizo, Isidro "Chilo" Pitty, Chalino Nieto, Leo Mendieta, Dídimo Ureña, Tereso de Jesús Jaén (Teresín) y Daniel Dorindo Cárdenas Gutiérrez. Dentro de todo este grupo, hoy aún podemos destacar a Dorindo Cárdenas, el “Poste de Macano Negro” o "El más grande de los acordeonistas panameños", que por cuatro décadas se ha mantenido en el primer lugar como un exponente de lo más tradicional y de lo auténtico dentro de la música típica.

 

En esa época y durante los siguientes años de esplendor del acordeón, surgen muchos otros grandes acordeonistas que han expandido las fronteras de nuestra música; entre ellos hay que destacar a los siguientes: Ceferino Nieto, más conocido por su público como "El Titán de Las Américas" o “El Maestro de las Teclas”; Alfredo Escudero, conocido como “El Montañero” o como el “Amo, Dueño y Señor de la Cumbia”;  Victorio Vergara Batista, el muy famoso, entrañable y extrañado "Tigre de La Candelaria"; el Escorpión de Paritilla, Osvaldo Ayala; el Mechiblanco de San José, Ulpiano Vergara; y Samy Sandoval.

 

No es acertado considerar que el acordeón y los acordeonistas desplazaron el violín: fueron los mismos violinistas, buscando más sonoridad, los que desplazaron su violín por el acordeón.  Ello ocurre, por ejemplo, con notables intérpretes como Gelo Córdoba, Ceberito Batista, Dorindo Cárdenas, Ceferino Nieto y Alfredo Escudero.

 

En la actualidad, el acordeón es el instrumento por excelencia en la ejecución de la música típica popular panameña.  Los conjuntos musicales encabezados por el acordeón interpretan la música más difundida a nivel nacional en festividades y eventos de todas las provincias, tanto en las ciudades como en los pueblos.Los conjuntos típicos son los grupos musicales más activos en nuestro país, pues todos o casi todos los fines de semana se presentan en fiestas populares tradicionales, en festivales, en fiestas patronales, en ferias, aniversarios y diferentes eventos institucionales o particulares.

 

En la tarea de expansión de las fronteras de nuestra música, habría que agregar hoy muchos nombres de buenos acordeonistas que han formado conjuntos musicales: Colaquito Cortez, Dimas Sandoval, Iturbides Castillo, Lorenzo Castillo, Leo Mendieta, Ormelis Cortez, Pepo Barría, Chichi Barrios, Chichito Vergara, Chelo Mitre, Héctor Lescure, Marcelino Guerra, Maximino Moreno, Sergio Cortez, Inocente “Chente” Sanjur, Manuel de Jesús Ábrego, Herminio Rojas, Víctor Bernal, Aceves Núñez, Eddy Gutiérrez, Edwin Zeballos, Osvaldo Jiménez, Manuel "Nenito" Vargas, Isaac De León, Héctor Espino, Vladimir Atencio, Francisco De Gracia, Raúl Aparicio, Abdiel Núñez, Jonathan Chávez, Manuelito Gómez, Andresito Amaya, Juancín Henríquez, José Olmedo Pérez, Alejandro Solís,  Aldris Lamparero, Payito Ballesteros y muchísimos más.

 

Entre las mujeres que se han destacado como intérpretes del acordeón podemos mencionar las siguientes: Rosenda “Chenda” Córdoba, la primera acordeonista panameña, hermana de Gelo Córdoba; Mayda Jaén, prima de Teresín Jaén; Judith Gloria Esther Carrizo, hija de Yin Carrizo; Lidibeth Guerra, acordeonista del primer conjunto de música típica de mujeres;  Jenny Santamaría, ganadora del Concurso Gelo Córdoba en 1995; Dania María Vergara, hija de Ulpiano Vergara; Liska Eysi Rivera Alonso, hija de Fray E. Rivera; Nelva Rodríguez, conocida como La Doncella del Acordeón; Yamileth Núñez, hija de Aceves Núñez.

 

La popularidad de la música típica ha sido cada vez mayor, al igual que la cantidad de compositores y conjuntos nacionales.  En los últimos años, se han sumado a este campo una gran cantidad de artistas innovadores que han fusionado o intentado fusionar diversos tipos de música, de instrumentos y de ritmos bailables.  Por ejemplo, Samy y Sandra Sandoval han causado gran revuelo debido, sobre todo, a la mezcla de ritmos modernos y a sus modernas coreografías.

 

Hay que hacer notar que la fama de la música típica trasciende el límite de lo nacional: desde hace tiempo no sólo es escuchada e interpretada en el ámbito internacional, sino que además ha sido motivo de imitación, de inspiración y de adaptación por parte de artistas y grupos famosos de otros países.

 

En cuanto a los eventos nacionales que más impulsan la música de acordeón, realizados anualmente, hay que destacar el Concurso Rogelio “Gelo” Córdoba,  el Concurso José Vergara y el Encuentro de Acordeones.  El Concurso Gelo Córdoba es un concurso para acordeonistas realizado en el Festival de la Mejorana en Guararé, festival que es creación del historiador y folclorista Manuel F. Zárate. El Concurso José Vergara es también un concurso para acordeonistas; éste fue creado por el folclorista tonosieño Antonio Díaz.

 

Del Concurso Gelo Córdoba han salido grandes maestros del acordeón; entre ellos: Euribiades Vásquez, Victorino "Nano" Córdoba, Celso Morales, Uruguay Nelson, Ceferino Nieto, Giovanni Gutiérrez, Alfredo Escudero,  Dolores Solís, Fray E. Rivera, Arturo Rivera, Roberto “Papi” Brandao, Diógenes Vega, Luis Córdoba, Carlos Cleghorn, Aceves Núñez,  Osvaldo Ayala, Giovanni Guerra, Ormelis Cortez, Dagoberto Espino, Víctor Bernal, Maximino Moreno, Gustavo Chanchoré, Ramiro Domínguez, Ramiro Samaniego, Euclides Castillo, Félix Ortega, Jorge Roldán, Dídimo Ureña, Marcelino Guerra, Eric Cedeño.  Acordeonistas de la talla de Alfredo Escudero, Ceferino Nieto y Osvaldo Ayala, entre otros, han llegado a conquistar el reconocimiento nacional e internacional tras haber ganado el primer lugar en esta competencia folclórica que busca rescatar el arte de la interpretación de la música panameña.  Igualmente han salido acordeonistas talentosos del Concurso José Vergara: Alberto Cigarruista, Eugenio Herrera, Javier Polanco, Tony Vargas, Rolando Rubatino, Clímaco Quijada, Ramón Saldaña, Nicol Espinosa.

 

También, en cuanto a eventos, en este año 2007 ha entusiasmado mucho al público panameño el concurso Cuna de Acordeones, pues este evento, con toda la fuerza de la publicidad actual, ha ayudado a formar y ha dado a conocer a muchos jóvenes acordeonistas, al igual que ha hecho mayor difusión de diferentes aspectos de nuestra música típica, de nuestros compositores y de nuestros grandes acordeonistas ya consolidados.   El evento Cuna de Acordeones originó la formación de dos o más conjuntos de acordeón que se han incorporado al quehacer de la interpretación de música típica en eventos populares.  Los que han empezado de manera más sólida, hasta ahora, son los conjuntos de los jóvenes ganadores del primer y segundo lugar de dicho evento: Francisco Abdiel Camarena y Darío Pitti, respectivamente.

 

 

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Nuestra música típica popular de acordeón incluye una diversidad de tipos de piezas musicales o géneros. El género más difundido, popular y pegajoso de todos es la cumbia, que en nuestra música actual tiene muchas variantes. También se interpretan, por ejemplo, el porro, la tamborera, el paseo, el pasebol, el atravesa’o o cumbia atravesada, el corrido, el danzón, el danzón-cumbia, el bolero-cumbia, la cumbia suelta, etc.  Muchos de estos nombres proceden del folclor y aunque toda la música típica popular bailable o pindín tiene fuertes aires folclóricos, debemos diferenciarla de la música folclórica propiamente tal: esta última, como aclara Dora Pérez de Zárate, es de autor anónimo, se da de manera espontánea en el medio y es interpretada o presentada por los llamados conjuntos folclóricos o grupos de proyección folclórica.

 

 

 

 

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LISTA DE ACORDEONISTAS PANAMEÑOS CON CONJUNTOS TÍPICOS

 

           En nuestro país, como ya hemos dicho, se debe a Rogelio (Gelo) Córdoba, compositor e intérprete de Macaracas de Los Santos, la introducción del acordeón como instrumento principal para ejecutar las piezas tradicionales de música típica popular, ejecutadas hasta ese momento (inicios de la década de 1950) con violines y mejorana o mejoranera. A partir de entonces, han sido muchísimos los acordeonistas panameños.

 

            Entre los acordeonistas de música típica panameña que han encabezado grupos o conjuntos musicales con este popular instrumento, tenemos los siguientes:

 

Gelo Córdoba – El Plumas Negras

Ceberito Batista

Claudio Castillo – Conjunto Río Oria

Victorino Nano Córdoba  -  Conjunto Guararé (1952),  Canajagua Azul

José Vergara – Sentimiento Campesino

Daniel Dorindo Cárdenas  -  Conjunto Orgullo Santeño

Victorio Vergara Batista – Conjunto Plumas Negras

Alfredo Escudero  -  Conjunto Los Montañeros

Ulpiano Vergara  -  Conjunto Ritmos de Panamá, Conjunto Los Distinguidos

Osvaldo Ayala  -  Conjunto Ritmo Santeño

Dagoberto Yin Carrizo  - Conjunto Viva Panamá

Teresín Jaén   -  Conjunto Alma Interiorana

Roberto Fito Espino  – Conjunto Aires Istmeños

Rogelio y Tito Cruz – Aires de Azuero

Ceferino Nieto   -  Conjunto Bella Luna,   Conjunto Nuevo Bella Luna

Manuel Nenito Vargas -  La Maquinaria Plumas Negras

Samy y Sandra Sandoval  -  Los Patrones de la Cumbia

Chalino Nieto  -  Conjunto Primavera

Chilo Pittí   -  Conjunto Sentimiento Campesino

Amadís Bernal   -  Conjunto Inspiración Santeña

Chichi Barrios   -  Conjunto Brisas de la Montaña

Chichito Vergara   -  Conjunto Porvenir Santeño

Colaquito Cortez (Omilo Moisés Cortez)  -  Conjunto Aires de Azuero

Chichín González   -  Conjunto Nuevo Panamá

Dídimo Ureña   -  Conjunto Sentimiento Guarareño

Dimas Sandoval     -  Conjunto Orgullo de Urracá

Eric Cedeño  -  Conjunto Canto a Panamá

Fray A. Rivera   -  Conjunto Río Estivaná

Héctor Lescure  – Los Conquistadores

Iturbides Castillo   -  Conjunto Mi Ranchito

Lencho Santana   -  Conjunto Sensación

Leo Mendieta   -  Conjunto Musipana

Lidibeth Guerra – Las Mujeres de Panamá

Lucho Torres   -  Conjunto Manitos Ocueños

Ñato Monga   -  Conjunto Royal Yin

Obnianis ? Escala   -  Conjunto Estrellas Panameñas

Ormelis Cortez   -  Conjunto Viva Guararé

Sindo López  -  Los Populares del Padrino Sindo López

Pepo Barría   -  Conjunto Los Profesionales

Rodrigo Alfonso Martínez – Conjunto Recuerdo Santeño

Manuel de Jesús Ábrego  -  Sentimiento Juvenil, Los Consentidos

Inocente “Chente” Sanjur  -  Alma de Panamá

Minguito Sáez – La Maquinaria Roja

Vladimir Atencio  - Manantial de Amor

Luis Carlos Osorio – Así es mi Panamá

Cristian Nieto  -  Conjunto Ritmo y Sentimientos

Isaac De León – Los Indomables

Raúl Aparicio  - El Sol Naciente

Iván Anria -  Orgullo de mi tierra

Alejandro Solís – Sensación Santeña

Juancín Henríquez – Conjunto Melodías Santeñas

Víctor Ballesteros (Cañas de Tonosí)

Payito Ballesteros  -  Raíces Interioranas

Aldris Lamparero – Melodía Musical

Eivan Navarro  – Los Diamantes Musicales

Darío Pitti. – Orgullo Guarareño

Carlos Cleghorn Espino  – Los Cazadores

Marcelino Guerra  -  Grupo Selecto (con Lucho de Sedas)

Juan Diego de Sedas -  “Lucho de Sedas, Jay-D y Los Selectos”

Roberto (Papi) Brandao – Los Ejecutivos

Herminio Rojas  -  Ritmo Sensacional

Sabasaín Bacorizo – Manantial de Ilusiones

Eivard Navarro – Los Poderosos

Ricardo Vergara  -  Estrellas de la Cumbia

Francisco De Gracia – Los Cumbiamberos

Chelo Mitre – Ritmo del Canajagua

Manuelito Gómez  - Impacto Musical

Ñato Califa – Estrellas de Oro (conjunto de cumbia chorrerana, especialmente)

Maximino Moreno (Chimino Moreno) – Ritmo Tonosieño

Eddy Gutiérrez

Heráclides Amaya

Edwin Zeballos 

Víctor Bernal 

Nicolás Aceves Núñez 

Nina Campines 

Juan Demóstenes Cedeño

Lorenzo Castillo

Osvaldo Jiménez 

Uruguay Nelson

Dagoberto Espino  

Oscar Carrasco

Manuel González

Héctor Espino

Maximino Ballesteros 

Sergio Cortez Marín 

Ninín Quintero

Raúl Escudero

Abdiel Núñez

Novencino Fernández

Villo Batista

Los Parranderos de Guararé

Richard Céspedes

Raúl Morán

Ofilio Quintero

Luis Villarreal

Erasmo Bultrón

José de Los Reyes

Jonathan Chávez 

Andresito Amaya

Saturnino Vergara

José Olmedo Pérez

Rubén Darío Martínez

Rubén Darío Solís

Alberto Solís

Ramiro Samaniego

Chichi Céspedes

Camilo González

Carlos Ruiz

Juan Antonio Jaén

Jorge Quiel

Francisco Abdiel Camarena

Nazario Barrios

 

 

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Fuentes:

Transición del Violín al Acordeón, José Antonio Vargas, Revista Lotería 447, Marzo-Abril 2003.

Sobre Nuestra Música Típica, Dora Pérez de Zárate, Editorial Universitaria, Panamá 1996.

El Espíritu del Acordeón,  Alcibiades Cortés, La Prensa, sábado 23 de septiembre de 2006.

Conozca más sobre el Acordeón, Ariosto Velásquez, Crítica, sábado 4 de agosto de 2007.

El País donde el Acordeón es el Rey, Ariosto Velásquez, Crítica en Línea.

 

 

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René De León G.

Panamá, octubre-noviembre de 2007.

BIOGRAFÍA DE SANTO TOMÁS DE  VILLANUEVA

( * Fuenllana, 1488  –  † Valencia, 1555 )

 

 

      Santo Tomás de Villanueva (Tomás García Martínez) nació en la villa de Fuenllana,  Ciudad Real, La Mancha, España, en el año 1488. Fuenllana era un pueblo donde vivían sus abuelos maternos y adonde fueron a refugiarse sus padres con motivo de la peste que asolaba el lugar donde vivían: Villanueva de los Infantes. Se trasladó pronto a Villanueva de los Infantes, donde sus padres (Alonso Tomás García y Lucía Martínez Castellanos) tenían una rica hacienda. Se educó y creció en Villanueva de los Infantes, provincia de Ciudad Real; por eso, se le ha llamado Santo Tomás “de Villanueva”. Aún queda en pie parte de la casa original, con un escudo en la esquina, al lado de un oratorio de la familia. Siempre se declaró del pueblo donde se crio, de ahí que hoy en día sea el patrón de este lugar.

 

     Desde niño se supo cuál iba a ser la virtud más destacada de Tomás: la caridad. A pesar de que su familia era pudiente, muchas veces el muchacho andaba desnudo porque se había desprendido de sus vestidos para dárselos a los pobres. Cuando en casa lo encontraba todo cerrado, echaba mano a los pollos del corral. De sus padres lo había aprendido; en la casa de los García buscaban ayuda todos los habitantes de la comarca.

 

     Estudió en los mejores centros educativos de ese entonces: Alcalá y Salamanca.  En 1503 entró a la Universidad de Alcalá, donde estudió con empeño.  En esa universidad de formó con una amplia competencia en las ciencias humanas y sagradas. Allí obtuvo el título de “Maestro” de lógica, física y metafísica y siguió estudiando teología durante tres cursos. Renunciando al gran patrimonio que su padre le dejó al morir, destinó su herencia como limosna para los pobres, para los cuales fundó un hospital. Luego ingresó a la Universidad de Salamanca, donde se graduó de Bachiller en Artes y de Licenciado en Teología. Desempeñó con éxito esas cátedras y tuvo sobresalientes discípulos. También le encargaron la Cátedra de Lógica. Pronto fue admirado como extraordinario profesor.

 

     No obstante, a Tomás le atraía más el hábito monacal que la vestimenta de profesor. Entró en la Orden de San Agustín (O.S.A.) en el año 1517. Podemos decir que recogió el hábito agustiniano que ese mismo año abandonaba Martín Lutero, quien se declaró enemigo de la iglesia católica.

 

     Fue un orador sagrado claro y preciso, más preocupado por infundir la virtud que por entretenerse en cuestiones complicadas. Profería una palabra que iluminaba e inflamaba, una palabra llena de vida. Hablaba con libertad apostólica, sin preocuparse si gustaba o no.  Por ejemplo,  cuando arremetía contra la crueldad de las corridas de toros.  Fue uno de los mayores fustigadores de esa actividad. Él llegó a preguntarse: "¿Hay brutalidad mayor que provocar a una fiera para que despedace al hombre?"  Además de calificar este espectáculo de "duro y cruelísimo",  denunciaba "en nombre de Jesucristo, a todos cuantos obráis y consentís o no prohibís las corridas" y a todos les recriminaba así: "No sólo pecáis mortalmente, sino que sois homicidas y deudores delante de Dios". Sin embargo, cuando Tomás fue canonizado, tal evento se celebró en Valencia, Zaragoza y otras ciudades con una corrida de toros.

 

     Era Prior en Valladolid en 1544. Tanta fue la fama de su elocuencia, que sus oyentes lo llamaban “El divino Tomás”.  El Emperador Carlos V, quien  le tenía suma estima, lo hizo su predicador y consejero.  Tuvo, en efecto, una gran fama de predicador, en un estilo sobrio y sencillo. Carlos I, al oírlo predicar, exclamó: «Este Monseñor conmueve hasta las piedras y provoca sonoras conversiones”.

 

     Tomás se negó a aceptar, por humildad, el cargo de Arzobispo de Granada, que por recomendación de Carlos V se le ofrecía. Por obediencia a la autoridad superior, aceptó el cargo de Arzobispo de Valencia.  Allá se dirigió Tomás, sin más bagaje que la Biblia.  Para evitar recibimientos y despedidas, salió sin dar noticias, con la sola compañía de un padre y dos criados.  Llegaron a su destino al anochecer del 20 de diciembre de 1544, mientras caía un fuerte aguacero, y solicitaron alojamiento en un convento como viajeros interrumpidos por la lluvia.  Al verlo tan pobre, el cabildo le regaló cuatro mil ducados, pero él los entregó al hospital de la ciudad.

 

     En Valencia, el arzobispo Tomás puso orden en una diócesis que hacía un siglo no tenía gobierno pastoral directo. Organizó un colegio especial para los moriscos conversos y creó en especial un plan eficaz de asistencia, auxilio social y caridad.  Inició el más limpio programa de reforma. No como hacía Lutero en Alemania, que desencadenaba las pasiones y se revolvía violentamente contra todo lo que no le gustaba, sino viviendo austeramente, predicando la virtud sin descanso, reformando el clero y toda la sociedad.

 

     En todo sentido, llamaba la atención la vida del arzobispo: muchas horas de oración, vida de austeridad y caridad. Es decir, muy exigente consigo mismo, muy comprensivo con los demás. Ha sido llamado con razón el arzobispo limosnero.

 

     Muchas y significativas fueron sus dádivas y obras; por ejemplo, donó 2.500 escudos a los Jesuitas para la fundación del Colegio de San Pablo en Valencia.  En 1550 fundó el Colegio Mayor de la Presentación con rentas para mantener a 10 colegiales pobres que desearan estudiar Teología;  el 7 de noviembre recibió a los 10 primeros colegiales.

 

     En toda carencia auxiliaba: un sastre de Valencia estaba triste porque no podía dotar como quería a una hija que iba a casarse. Le insistieron que acudiera al arzobispo porque era muy caritativo. Pero él no quería acudir, pues lo creía tacaño.   Debido a que le insistieron, al final acudió. - ¿Cuánto necesitas? -le preguntó el arzobispo. -Cincuenta ducados, señor. Tomás le entregó cien. Antes de despedirse, le decía: “Un día me criticaste porque no acepté una prenda por unos maravedíes. Con estos ahorros puedo prestar ayudas después.”

 

     Realizó su última misa el 28 de agosto de 1555.  Se le acercaba la hora de la muerte al santo arzobispo. En septiembre de 1555 sufrió una angina de pecho e inflamación de la garganta. Reunió todo el dinero que aún no había distribuido y lo repartió entre todos los pobres de la ciudad. Después llamó junto a su lecho a todos los empleados y les fue dando sus enseres. Se quedó sin sillas y sin mesas.  Faltaba un empleado, y todos se olvidaron, menos él. Lo mandó a llamar y le dijo con ternura: "Hijo mío, todo ha sido repartido ya. Pero aún me queda una cosa: la cama donde estoy. Te la entrego y todos son testigos. Y ahora que es tuya, ¿me la prestas, por favor, para morir?"

 

       Pidió que se celebrara una Misa en su habitación, y exclamó: "Qué bueno es Nuestro Señor: a cambio de que lo amemos en la tierra, nos regala su cielo para siempre". Murió cuando tenía 66 años, en Valencia, el 8 de septiembre de 1555. Vistiendo el hábito de los Agustinos, fue sepultado en el monasterio de dicha orden, conforme lo había pedido en su testamento.

 

     Hasta el final llevó una vida dedicada a la caridad. Siempre se despojó de todo lo suyo para darlo a los demás. Había buscado solución para niños expósitos y para el sustento de sus nodrizas. Se había preocupado de la creación de un cuerpo de médicos y cirujanos que asistiesen a los miserables que vivían abandonados de todos. Había fundado también un colegio para la adecuada educación de los futuros sacerdotes.

 

     El 7 de octubre de 1618 se declaró, por Pablo V, su beatificación.  Fue canonizado el 1 de noviembre 1658 por Alejandro VII. Sus restos se conservan en la iglesia catedral de Valencia.

 

     La vida de Santo Tomás nos enseña el valor de la ayuda al prójimo por medio de una caridad verdadera.  Iconográficamente se representa a Santo Tomás repartiendo limosnas.  La Iglesia Católica lo distingue con los títulos de “El Santo Limosnero”, “El Limosnero de Dios” y “El Protector de los Pobres”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

    Según el Santoral Católico, sus festividades se celebran el 22 de septiembre; en otras fuentes aparece que se celebran el 10 de octubre; y en otras, el 8 de septiembre.  También el día de su muerte es impreciso: en algunas biografías aparece que fue el 8 de septiembre de 1555; en otras, que fue el 9 de septiembre.

 

 

OBRAS ESCRITAS POR SANTO TOMÁS:

 

     Santo Tomás, Arzobispo De Valencia, fue predicador, escritor ascético y místico, y religioso agustino.  Su obra más importante como escritor místico es “De la lección, meditación, oración y contemplación”, pero también sus numerosos sermones en castellano y en latín; entre ellos destaca el “Sermón del amor de Dios”, una de las grandes manifestaciones de la oratoria sagrada del XVI, impregnada de Neoplatonismo. Allí previene al contemplativo de los errores a los que puede ser sometido por obra del demonio y que pueden arrastrarlo a la herejía.  Su “Comentario al Cantar de los Cantares” señala seis grados progresivos dentro de la vida mística: Fe, Devoción, Embriaguez, Inacción, Sueño y Éxtasis. Es autor de varios Opúsculos, dentro de los que se incluye el “Soliloquio entre Dios y el alma”, en torno a la comunión.  Sus obras completas fueron editadas en Manila en 1881, “Opera omnia”, seis volúmenes.

 

 

BIOGRAFÍAS CLÁSICAS SOBRE SANTO TOMÁS:

 

  • Miguel Bartolomé Salón escribió la biografía más completa sobre Santo Tomás: ”Vida de Santo Tomás de Villanueva”, Valencia, 1588.  Todas las biografías posteriores son deudoras de esta.

 

  • Nicaise Bax escribió una biografía de Santo Tomás a la que añadió algunas “Orationes sacrae”, bajo el título “Beatus Thomas à Villanova Elemosynarius Achiepiscopus Valentiae”.

 

  • Simplicio Saint-Martin redactó otra: “La Vie de S. Thomas de Villeneuve, dit l'Aumosnierä Archevesque de Valence. Avec la Relation de l'Appareil, Pompe et Ceremonies observées en sa Canonisation à Rome le premier Novembre”, 1658.

 

  • Francisco de Quevedo también escribió una biografía destacada de Santo Tomás: “Epítome a la historia de la vida ejemplar y gloriosa muerte del bienaventurado fray Tomás de Villanueva”.

 

  • Juan de Muñatones escribió “De vita et rebus gestis ab fr. Thomas a Villanova”,  Alcalá,  1572.

 

 

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BIBLIOGRAFÍA:

 

-- Francisco de Quevedo y Villegas, Vida de santo Tomás de Villanueva, Ed. Revista agustiniana, Guadarrama (Madrid), 2005.

 

-- Francisco de Quevedo y Villegas, Epítome a la historia de la vida ejemplar y gloriosa muerte del bienaventurado fray Tomás de Villanueva, Madrid, 1620.

 

-- Francisco de Quevedo, Vida de Santo Tomás de Villanueva. Estudio del Epítome, edición y notas de Rafael Lazcano.

 

-- Isaac González Marcos, (ed.), Santo Tomás de Villanueva. 450 aniversario de su muerte.

 

-- Javier F. Campos y Fernández de Sevilla, Santo Tomás de Villanueva: Universitario, Agustino y Arzobispo en la España del siglo XVI.   http://www.javiercampos.com/files/Sto.%20Tomas%2001.pdf

 

-- Librada Achurra. Historia de la comunidad de Pocrí de Los Santos a través de 250 años y algo más desde su fundación hasta 1981.

 

-- Juan de Muñatones, De vita et rebus gestis ab fr. Thomas a Villanova.  Alcalá,  1572; publicada por Tomás de Herrera en Historia del convento de  san Agustín de Salamanca, Madrid, 1652.

 

-- Miguel Bartolomé Salón, Vida de Santo Tomás de Villanueva. Valencia, 1588; Nueva edición (Real Monasterio del Escorial), 1925.

 

-- Vicente Escrivá, Tomás de Villanueva, arzobispo del Imperio, Valencia, 1941.

 

-- Víctor Maturana, Vida de santo Tomás de Villanueva, Santiago de Chile, 1908.

 

-- Victorino Capánaga, Santo Tomás de Villanueva, Ed. Biblioteca nueva, Madrid, 1942.

 

-- http://congregacionobispoaloishudal.blogspot.com/2010/09/santo-tomas-de-villanueva-22-de.html

 

-- http://ec.aciprensa.com/wiki/Santo_Tom%C3%A1s_de_Villanueva

 

-- http://es.catholic.net/santoral/articulo.php?id=434

 

-- http://es.scribd.com/doc/24700249/Santo-Tomas-de-Villanueva-el-limosnero-de-Dios

 

-- http://es.wikipedia.org/wiki/Santo_Tom%C3%A1s_de_Villanueva

 

-- http://es.wikisource.org/wiki/Santo_Tomas_de_Villanueva_(Retrato)

 

-- http://www.agustinos-es.org/santos/octubre/STomasVillanueva.htm

 

-- http://www.ewtn.com/spanish/saints/tom%C3%A1s_de_villanueva.htm

 

-- http://www.magnificat.ca/cal/esp/09-22.htm

 

-- http://www.santopedia.com/santos/santo-tomas-de-villanueva/

 

-- http://www.tradicioncatolica.com/index.php/2007/09/22/22-de-septiembre-santo-tomas-de-villanueva/

 

 

 

        BARTOLOMÉ ESTEBAN MURILLO: “SANTO TOMÁS DE VILLANUEVA REPARTIENDO LIMOSNA ENTRE LOS POBRES”,  1678.  Museo de Bellas Artes, Sevilla

EL ACORDEÓN EN PANAMÁ
NUESTROS PEQUEÑOS PERO VALIOSOS RECURSOS FLUVIALES
BIOGRAFÍA DE SANTO TOMÁS DE VILLANUEVA

TANIA    


     
    
Vivía yo en Pocrí, un pueblo de la provincia de Los Santos, Panamá, en los años setenta, cuando escuchaba en la radio con frecuencia la música de Tania.  En las madrugadas me despertaba antes de las cinco  para encender un viejo radio y sintonizar las emisoras colombianas, donde se escuchaba con más frecuencia esta música... 
Ola de la mar, Mi nuevo amor, Recuerdos de cumbia, Si yo pudiera, Esta tierra mía...

 

     En las noches me dormía a veces a la una o dos de la mañana buscando los discos de Tania en las emisoras... Campesino de mi Tierra, Enamorada, Tambora, Qué tienes, Déjala que se vaya, Mi pueblo, Mi patria chica...  A veces los sintonizaba y se iban alejando, alejando, hasta que se me iban del todo, y cómo me dolía.


     Una a una esas piezas fueron tomando lugar en mi mente y en mi alma.  Anotaba sus nombres y copiaba las letras de las canciones en cuadernos que aún conservo... Parranda de Navidad, Soy Cartagena, Busco inspiración, MírameMi ranchito...  A partir de 1975 empecé a conseguir algunos discos de acetato de 45 RPM.


   Mucha gente en mi tierra disfrutaba de esa música, pero yo sentía que me llegaba más que a nadie, que me pertenecía.   Varios conjuntos de música típica panameña tocaron y grabaron canciones de Tania, especialmente Fito Espino y Osvaldo Ayala... Playas de mi Tierra, Regresa corazón, Prueba de amor, Volverá el amor, Tú si me quieres...  ¡cuánta semejanza con las cumbias de mi tierra!


     Seguí persiguiendo a Tania y coleccionado sus temas... La leyenda, Sobre el caballo del mar, Solo recuerdos, Por tus recuerdos, Pena que yo sientoTelaraña, Vete a llorar al río... y cuántas canciones más.  

     

    Me llena de emoción escuchar hoy tantos

de sus discos en YouTube  y en  otros sitios

de   Internet.     Ello   me   ha  facilitado  mi

afán  entretenido  y  lo  gozo enormemente. 

Dios bendiga a Tania de Venezuela:  la trajo

para llenar miles de corazones  y enriquecer  

espíritus. 

 

 

René De León G., Panamá, Panamá.

 

TANIA

RAMIRO SAMANIEGO

 

     Ramiro Samaniego, acordeonista del Conjunto Folclórico de la Contraloría Nacional de Panamá, es también excelente compositor, orgullo de Pocrí de Los Santos.

 

    Miro, como lo conocemos, es autor de piezas musicales inolvidables, como "Consuelo de amor" y "A mí no me mata el celo", interpretadas por Ulpiano Vergara.

 

     Bolívar De Gracia, director del renombrado Conjunto Folclórico Aires Tableños (fundado en 1957), ayudó a formar folcloristas y artistas como Antonio Díaz, Roberto Papi Brandao, Alfredo Escudero, Carlos Cleghom, Efraín Gutiérrez, Claudina Barahona, Lucy Jaén, Gloria Gallardo y Ramiro Samaniego, el último acordeonista  a quien orientó.                    

 

     Entre los reconocimientos a nivel nacional, Ramiro Samaniego obtuvo en 1973 la MEDALLA DE ORO del CONCURSO NACIONAL “GELO CÓRDOBA”, del cual han salido grandes maestros del acordeón.

 

René De León G.

Para “Imágenes de Pocrí de Los Santos”

RAMIRO SAMANIEGO

LA ESCUELA Y LOS VALORES

 

         “La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos.”

                                                                                                --Elena G. de White

 

          El asunto de los valores en la escuela y en la familia es hoy, más que nunca, un tema de preocupación fundamental.

         

          Ahora lo fundamental es que la escuela transmita valores. Lo que se debe hacer es transmitir contenidos que pueden ser de cualquier índole, pero en un ámbito que tenga en cuenta  los valores, con una forma de ser que demuestre que nuestra vida está basada en los valores, por el compromiso que tenemos con la sociedad en que vivimos.  Todos los pedagogos actuales coinciden, en mayor o menor escala, en que esto es lo que hay que transmitir a las nuevas generaciones.

 

         El verdadero maestro no debe satisfacerse con un trabajo de calidad inferior basado en los contenidos de las asignaturas.  No puede contentarse con transmitir a los estudiantes únicamente conocimientos técnicos, con hacer de ellos excelentes bachilleres, contadores expertos, brillantes doctores, artesanos hábiles o comerciantes de éxito. Su ambición debe ser inculcarles principios de verdad, obediencia, organización,  honor,  integridad y pureza, principios que los conviertan en una fuerza positiva para la estabilidad y la elevación de la sociedad.

 

          Es esencial que los estudiantes adquieran una buena comprensión y una clara percepción de los valores, de lo que es moralmente bueno. De otra manera, según Alberto Einstein, con nuestro conocimiento especializado, nos pareceremos mucho más a un perro bien adiestrado que a una persona armoniosamente desarrollada.

 

          Asumamos entonces nuestras responsabilidades como estudiantes, como hijos dignos, como profesionales, como ciudadanos conscientes, como gobernantes, como seres humanos completos; cumplamos con nuestros compromisos, defendamos la verdad, hagamos el bien y luchemos por la igualdad y la justicia aunque ello nos cueste sacrificio.

 

          Recordemos, estudiantes, que el éxito en la vida escolar radica sobre todo en la organización del trabajo, la disciplina, la distribución adecuada del tiempo y el hábito del estudio.  Pero no olvidemos que una educación integral nos exige poner en práctica otra serie de actividades, desarrollar habilidades y formar hábitos relacionados con los valores. Por ejemplo, es importantísimo que nos esforcemos por autodisciplinarnos, pues las normas se han hecho para nuestro bien presente y futuro, aunque ahora no lo entendamos plenamente;  para mejorar nuestro orden y aseo personal, el de nuestros salones, nuestra escuela, nuestra casa y del medio en general en que vivimos; para aprender a trabajar en equipo y a convivir armoniosamente; para buscar el bien común y no solo el individual;  para que seamos honestos, justos, tolerantes, respetuosos, solidarios y generosos.

 

          Tampoco olvidemos que se tiende a vivir la cultura del “qué me importa”, del “sálvese quien pueda” y del “juega vivo”, cuando no hay solidaridad; que para justificar el mal proceder se responde “si todos lo hacen, yo también”, ya que no hay responsabilidad individual; que se vive del chisme, de la calumnia y del “qué dirán” cuando no hay buenos sentimientos, integridad y satisfacción personal.  

 

          Combatamos la tendencia a valorar a los demás por lo que tienen y no por lo que son; no vivamos de las apariencias, de lo superficial; busquemos la esencia vital de las personas y de las cosas para poder ser eficientes y exitosos. Y hoy, sobre todo, vivamos alerta, porque enseñanzas muy negativas y perjudiciales  nos llegan a través de los medios, de la publicidad, de las clases dirigentes y de mucha otra gente. Las recibimos a diario a través del descrédito, la ambición, el robo, el egoísmo y el abandono de las responsabilidades.

 


René De León G. 

Basado en el artículo “La educación en valores; la educación como valor.”,  de  Laura Gómez Rusca.

LOS VALORES HUMANOS

 

 

         Motivados por las campañas que se han estado realizando en pro de los valores cívicos y morales, hemos recopilado y ampliado algunas ideas sobre los valores humanos en general.

 

         Podemos concebir los valores como las cualidades, las actitudes, los sentimientos y las convicciones que procuran el bien común e individual, la convivencia armónica, provechosa, productiva y civilizada del ser humano. 

 

         Como todos hemos notado, las campañas han sido enfocadas con especial énfasis en los siguientes valores: la educación, el trabajo, la cortesía, la religión, el honor, la familia, la honestidad, la justicia, el respeto y la conservación.

 

         En este momento, consideramos necesario resaltar otros valores no menos importantes que los anteriores: la responsabilidad, la decencia, la dignidad, el amor, la amistad, la solidaridad, la autoestima, el altruismo, la lealtad, la obediencia, la caridad, el patriotismo, entre otros tantos.

 

         El primer paso que debemos dar, en cuanto a la promoción y cultivo de valores, es no enfocar los valores humanos según nuestra conveniencia; y ello implica amor al prójimo, sinceridad, honradez, solidaridad, equidad, imparcialidad, justicia, respeto, honor, decencia, bondad y trabajo.

 

         Por otra parte, no debemos confundir los valores con las reglas o normas: los valores son el producto de convenciones, acuerdos, patrones, principios o normas.  Esta es, quizás, la causa principal del rechazo de los jóvenes hacia todo lo que tenga que ver con valores cívicos o morales: piensan en reglas e imposiciones del hogar, de la escuela y de los gobernantes, y no en los valores propiamente tales, de los cuales tenemos, primero que todo, que estar convencidos en cuanto a su conveniencia.

        

         Por eso, es más efectivo enseñar valores con el buen ejemplo y a través de la explicación de por qué conviene o no tomar determinado camino, que hacerlo anunciando y repitiendo que hay reglas u órdenes que cumplir, las cuales, sin embargo, a veces no aplicamos o no cumplimos nosotros mismos.

 

         El deterioro o la pérdida de los valores trae como consecuencias los peores males que aquejan al mundo actual y que amenazan con destruirlo.  Estas consecuencias van desde la pérdida de la confianza y la credibilidad, el rechazo y el descrédito de un individuo, hasta el fracaso profesional, familiar y social.  Y, en gran medida, también obedecen a la pérdida de valores, problemas mayores como la drogadicción, la prostitución y los diversos tipos de delincuencia.

 

         En la solución de esta crisis de valores, debemos participar todos los estamentos sociales: el hogar, la escuela, los grupos cívicos, las empresas particulares y públicas, y el gobierno.  Pero esa labor debe ser conjunta, armónica y uniforme en cuanto a las directrices y los fines.

 

         Para terminar, es necesario recalcar que, en cuanto al cultivo y promoción de los valores, lo importante es, después de la convicción, la acción: actuar bien, hacer el bien aunque otros no lo hagan.  Esto nos llevará, obligatoriamente, a contribuir de alguna manera para que los demás se convenzan y practiquen aquello que nosotros practicamos.   

 

René De León G.

LA ESCUELA Y LOS VALORES
LOS VALORES HUMANOS
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